CRIMINALES FAMOSOS. ASESINOS EN SERIE

    JOHN WILKES BOOTH

Booth era el noveno de los diez hijos de un actor errante, borracho y por fin loco que se llamaba lo mismo que el asesino de Julio César, Brutus. John Wilkes fué desde niño irascible, disoluto y orgulloso.

Se dedicó al teatro y fue un buen actor dramático. Reunió a un grupo de conspiradores y en 1863 intentaron por tres veces raptar a Abraham Lincoln, el 16 Presidente de los Estados Unidos, fallando las tres veces. Hacía tres días que había terminado la guerra de Secesión y se le presentó la oportunidad de cometer el magnicidio con la teatral idea de vengar la derrota de los confederados del Sur.

El 14 de abril de 1865 Lincoln asistía con su esposa y el Mayor Henry Rathbone y la prometida de éste a una representación teatral en el palco presidencial del Teatro Ford de Washington. Booth entró por la puerta del palco aprovechando un descuido inexplicable del guardaespaldas del Presidente que había abandonado su puesto para ir a beber un trago al bar. Armado de un Derringer de un solo tiro, abrió cautelosamente la puerta, se acercó a Lincoln y le disparó el único tiro que tenía, en la cabeza. Rathbone intentó sujetar a Booth por el brazo, pero éste le golpeó al mismo tiempo que saltaba del palco al escenario, rompiéndose una pierna al caer. Exclamando "Sic semper tirannis", huyó cojeando por las bambalinas.

Fuera del teatro tenía un caballo preparado con el que se dió a la fuga. Todo esto ocurría ante 1675 personas que al pronto creyeron que todo era parte de la representación. Cuando quisieron reaccionar ya era tarde para atrapar al magnicida. Lincoln, mortalmente herido, fue trasladado, inconsciente, a los bajos de una casa que hay todavía frente al Teatro Ford en la calle 10, donde permaneció hasta la madrugada en que falleció sin salir del coma. Los médicos no se atrevieron a trasladarle a la Casa Blanca, dada su gravedad. Mientras tanto, Booth había salido de Washington y había ido a refugiarse en una granja. Perseguido por un grupo del Ejército fue rodeada la cabaña en la que se encerró. Fue incendiada. Encontraron al asesino con un tiro en la nuca. Se ha dicho que se suicidó. Otra versión es que le disparó un sargento del pelotón de soldados que le rodeaba.


Museo de Antropología Médico-Forense Paleopatología y Criminalística
PROFESOR JOSÉ MANUEL REVERTE COMA